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27.º domingo del Tiempo Ordinario

Lecturas del Domingo 4 de octubre de 2026

Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «Escuchen otra parábola: Un hombre poseía una tierra y allí plantó una viña, la cercó, cavó un laMateo 21, 33-43

Primera lecturaIsaías 5, 1-7

Voy a cantar en nombre de mi amigo

el canto de mi amado a su viña.

Mi amigo tenía una viña

en una loma fértil.

La cavó, la limpió de piedras

y la plantó con cepas escogidas;

edificó una torre en medio de ella

y también excavó un lagar.

El esperaba que diera uvas,

pero dio frutos agrios.

Y ahora, habitantes de Jerusalén

y hombres de Judá,

sean ustedes los jueces

entre mi viña y yo.

¿Qué más se podía hacer por mi viña

que yo no lo haya hecho?

Si esperaba que diera uvas,

¿por qué dio frutos agrios?

Y ahora les haré conocer

lo que haré con mi viña:

Quitaré su valla, y será destruida,

derribaré su cerco y será pisoteada.

La convertiré en una ruina,

y no será podada ni escardada.

Crecerán los abrojos y los cardos,

y mandaré a las nubes

que no derramen lluvia sobre ella.

Porque la viña del Señor de los ejércitos

es la casa de Israel,

y los hombres de Judá

son su plantación predilecta.

¡El esperó de ellos equidad,

y hay efusión de sangre;

esperó justicia,

y hay gritos de angustia!

Salmo responsorialSalmo 80(79), 9. 12. 13-14. 15-16. 19-20

Tú sacaste de Egipto una vid,

expulsaste a los paganos y la plantaste;

extendió sus sarmientos hasta el mar

y sus retoños hasta el Río.

¿Por qué has derribado sus cercos

para que puedan saquearla todos los que pasan?

Los jabalíes del bosque la devastan

y se la comen los animales del campo.

Vuélvete, Señor de los ejércitos,

observa desde el cielo y mira:

ven a visitar tu vid,

la cepa que plantó tu mano,

el retoño que Tú hiciste vigoroso.

y nunca nos apartaremos de ti:

devuélvenos la vida e invocaremos tu Nombre.

¡Restáuranos, Señor de los ejércitos,

que brille tu rostro y seremos salvados!

Segunda lecturaFilipenses 4, 6-9

Hermanos:

No se angustien por nada, y en cualquier circunstancia, recurran a la oración y a la súplica, acompañadas de acción de gracias, para presentar sus peticiones a Dios.

Entonces la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, tomará bajo su cuidado los corazones y los pensamientos de ustedes en Cristo Jesús.

En fin, mis hermanos, todo lo que es verdadero y noble, todo lo que es justo y puro, todo lo que es amable y digno de honra, todo lo que haya de virtuoso y merecedor de alabanza, debe ser el objeto de sus pensamientos.

Pongan en práctica lo que han aprendido y recibido, lo que han oído y visto en mí, y el Dios de la paz estará con ustedes.

EvangelioMateo 21, 33-43

Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo:

«Escuchen otra parábola: Un hombre poseía una tierra y allí plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero.

Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envió a sus servidores para percibir los frutos.

Pero los viñadores se apoderaron de ellos, y a uno lo golpearon, a otro lo mataron y al tercero lo apedrearon.

El propietario volvió a enviar a otros servidores, en mayor número que los primeros, pero los trataron de la misma manera.

Finalmente, les envió a su propio hijo, pensando: "Respetarán a mi hijo".

Pero, al verlo, los viñadores se dijeron: "Este es el heredero: vamos a matarlo para quedarnos con su herencia".

Y apoderándose de él, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron.

Cuando vuelva el dueño, ¿qué les parece que hará con aquellos viñadores?».

Le respondieron: «Acabará con esos miserables y arrendará la viña a otros, que le entregarán el fruto a su debido tiempo.»

Jesús agregó: «¿No han leído nunca en las Escrituras: La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos?

Por eso les digo que el Reino de Dios les será quitado a ustedes, para ser entregado a un pueblo que le hará producir sus frutos.»

Santo del día27o domingo del Tiempo Ordinario

San Francisco de Asís, fundador

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